jueves, 3 de julio de 2014

JUEGOS CON LAS PEQUES: COCHE AMARILLO

Hace tiempo os conté un juego que hacía con las peques cuando íbamos dando una vuelta. Se trataba de no pisar las líneas de las aceras o de los pasos de cebra. Pues bien, hoy hablaremos de otro juego, el contar coches amarillos.

Este juego lo solemos hacer mientras vamos en el coche. Realmente nosotros no se lo hemos propuesto, ha salido de ellas. Se trata de ir contando los coches amarillos que nos vamos encontrando por el camino. Para ganar el punto tiene que verlo otra persona más, no vaya a ser que te lo "inventes" (aunque en mi defensa he de decir que no intento engañar, si no que algunos coches amarillos que veo no son en realidad amarillos. Ahí está mi Santa para hacernos ver que es amarillo huevo o color bronce u otro matiz de color que se parece al amarillo, pero NO es amarillo). 

Valen también coches rosas y naranjas que puntúan más porque son más difíciles de encontrar. Así que vamos en el coche y de repente se oye:

- Coche amarillo. 
- ¿Dónde? 
- Ahí 
- Pues yo no lo veo... 
- Que sí, que está ahí 
- Nada, no vale porque no le he visto...

Y la agraviada porque su hermana (supuestamente) no ha visto el coche amarillo, la siguiente vez hace lo mismo y tampoco lo ve. Así que o tienen suerte y mi Santa o yo podemos hacer de jueces, o ese juego tan simple acaba en una dura batalla dialéctica y el famoso "pues ya no juego contigo nunca más".

Por regla general, esto último no suele pasar y el juego funciona tan bien que hasta Pierre de Coubertin estaría orgulloso. Es más, no llevan la puntuación al día. Van contando los puntos en el momento y ya está. La siguiente vez empiezan de cero. Y menos mal porque yo no suelo pillar ningún coche amarillo. Yo ganaría si valiesen los contenedores de envases, que es lo único amarillo que veo por las calles.

Eso sí, tengo el mismo problema que con el juego de no pisar las líneas, que cuando no voy con ellas y (por casualidad) veo uno, alguna vez me he descubierto diciendo (no muy alto, gracias a dios) "coche amarillo". Es más, hoy, volviendo del médico con mi peque mediana, me ha ganado 5-1 en apenas quince minutos (nunca pensé que hubiera tantos coches amarillos por ahí sueltos) y cuando he vuelto al trabajo, por el camino no dejaba de ver coches amarillos por todas partes. Me han dado ganas de sacarles fotos para enseñárselas luego y por lo menos empatar a cinco.


















Por cierto, yo recuerdo de pequeño (no sé si solo pasaba en mi barrio o solo a mi o también a alguno de vosotros) jugaba a algo parecido. Si veías un camión cisterna de CAMPSA tenías que cruzar los dedos y no podías descruzarlos hasta que vieras otro. ¿Os suena esto último también a vosotros? O acaso mi mente está peor de lo que pensaba...

2 comentarios:

  1. Muy buen juego, acá jugamos a encontrar "vochos" es decir, autos volkswagen, y lo mismo, la mayor vé de más y la mediana necesita ayuda :) y eso de no vuelvo a jugar contigo NUNCA JAMÁS en la vida es el pan nuestro de cada día, saludos!

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    1. "Vochos" no lo había oído nunca. No te acostarás sin saber una cosa más. Es impresionante como las peques pueden pasar de no quererse ver más a inseparables en apenas segundos.

      Gracias por pasarte y compartir el post.

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