martes, 11 de febrero de 2014

¡¡VOY A SER PADRE!!

Tranquilos, no nos hemos vuelto locos y hemos encargado el cuarto hijo (sería la cuarta hija porque por aquí no sabemos hacer niños), si no que es una frase que me la dijo el otro día un compañero de trabajo que espera su primer hijo.

Y claro, cuando alguien te dice esto, ¿que haces? Lo primero, por supuesto, es darle la enhorabuena. Pero no todo el mundo lo hace. Esto está lleno de "graciosos" que empiezan a decir al futuro padre "¿pero tú te lo has pensado bien?" o "no sabes donde te metes". Todo son "gracietas" agoreras que si el futuro padre ya está suficientemente nervioso, le hacen que se ponga aún más.

Y digo yo, si todos hemos pasado por esa situación, si todos sabemos lo nervioso que va a estar el futuro padre (porque nosotros también lo estuvimos) ¿no será mejor intentar aplacarle los nervios? O, acaso, como a nosotros nos lo hicieron, ¿nos vengamos en el de enfrente?

Yo (que sí le di la enhorabuena lo primero), lo que le dije es que no se creyera nada de nadie. Y no porque sea mentira lo que le vayan a decir, si no porque cada embarazo, cada parto y cada bebé es distinto. Porque, si lo que me ha valido a mi con alguna de mis peques no me tiene porque valer para cualquiera de las otras, imagina para los hijos de los demás.

Dentro de la similitud de los tres embarazos, todos tuvieron cosas distintas. La mayoría buenas, pero alguna no tan buena. Los tres partos, igual. A grandes rasgos fueron similares, pero tuvieron también cosas diferentes. Y al igual que los embarazos, la mayoría fueron buenas. Eso sí, la mayor diferencia es que con el tercero te lo tomas todo con mucha calma, lo relativizas todo. Por lo menos en mi caso, lo disfruté más. (Siempre se dice que con el primero, estás tan atento que llegas antes de que se caiga y que con el tercero  escuchas como llora para ver si la caída ha sido grave o solo un golpe).

Es más, por mucho que pienses en como va a ser tu nueva vida, al final no se parece en nada a lo que te imaginas. Yo le dije, que por mucho que pensase en todo lo que le iba a cambiar su día a día, realmente, no es consciente de lo que de verdad le iba a cambiar. El vuelco que te pega todo es brutal. Que intentase estar muy relajado y disfrutara todo lo que pudiera.  Que no se agobiasen mucho cuando alguien les dijera como coger al bebé o como cambiarle, etc. Porque todos hemos tenido un amigo o familiar que parece que te está examinando a ver si sabes hacer las cosas.

Si dispusiera de un Delorean, volvería a aquellos días previos al nacimiento de la peque mayor y le diría a mi yo del pasado, que con toda la educación del mundo, mandara a la mierda a más de uno con sus teorías de como dar el pecho o sacar el aire a la bebé, etc. Porque, ya sea por "intentar" ayudar o por demostrar lo mucho que saben, algunos te hacen sentir el peor padre del mundo y que no vas a saber criar a tus hijas.

Una anécdota para terminar. Cuando mi peque mayor tenía poco más de un día, vinieron nuestros amigos al hospital a vernos. Una (hasta aquel día) amiga enfermera, mientras charlábamos tranquilamente y la bebé estaba placidamente dormida, se levantó corriendo, la sacó de la cuna, la puso bocabajo y le empezó a dar con la mano en la espalda. Todos nos miramos sin saber que pasaba. Ella nos dijo "es que se estaba ahogando con una flema". Así que imaginad nuestra sensación de malos padres que no nos habíamos dado cuenta que se estaba ahogando nuestra hija. Sobra decir que exageró más de la cuenta con esa reacción y que ni flema ni ahogo ni nada. Pero el miedo ese que tenemos todos los padres que le pase algo al bebé mientras duerme se agudizó en nosotros gracias a esta ex amiga.

Siempre albergué la esperanza de hacer lo mismo con ella, para devolverle el susto que nos dio ella, pero al final ese miniyo bueno de mi hombro ganó al miniyo malo diciendo aquello de "no hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti" y no se lo hice.

Y vosotros, ¿tenéis también alguna experiencia parecida? ¿os tocaron mucho las narices por ser padres primerizos? ¿relativizáis más las cosas con los siguientes hijos?




8 comentarios:

  1. En mi caso particular, eran habitual los típicos clichés sobre la futura paternidad. Que si no sabes la que te espera, que si aprovecha para dormir porque luego no podrás... y toda esa sarta de latiguillos propias de nuestra cultura. ¿Si me tocaron las narices con ello? La verdad es que no, porque siempre he pensado que, para saber cómo son las cosas de verdad, hay que vivirlas, por mucho que te las cuenten. Y con la paternidad, más aún.

    Me ha encantado esta entrada, y en general tu blog :-) ¡Aquí un nuevo fiel seguidor!

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    1. Muchas veces, la gente se cree que te está ayudando y es todo lo contrario. Y luego están los que les gusta poner nerviosa a la gente. Pero es cierto, para saber como son las cosas es mejor vivirlas para conocerlas de primera mano.

      Muchas gracias por tus palabras. El seguimiento es mutuo.

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  2. Así es, tal como lo pintas, todo cambia del primero al tercero y al mismo tiempo es todo lo mismo...
    ¡ah que tu ex-amiga exageradilla! Llegará el día en que se la devuelvas "sin querer".
    Un abrazo.

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    1. Con los siguientes hijos, aunque sigues teniendo esos miedos irracionales los llevas de otra manera, estás, dentro de lo que cabe, más relajado y, si todo va como debe de ir, lo vives mucho mejor.

      Muchas gracias por pasarte por aquí y comentar.

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  3. Hola!! te he descubierto por el carnaval de enlaces y me encanta tu blog! me encanta leer el punto de vista de los padres :)
    Saludos!

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    1. Muchas gracias y siempre serás bienvenida.

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    1. A qué te refieres? Vendes/regalas niños? O que si quiero tenerlos yo? 🤔

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